Entre 1965 y 2000 la cantera del Madrid fue, con diferencia, la
más prolífica de España y la que más jugadores aportó a las selecciones
nacionales. En ese periodo La Fábrica tuvo tres directores deportivos: José
Emilio Santamaría, Luis Molowny y Vicente del Bosque.
Del Bosque recuerda vivamente el día que su maestro, Molowny, le
anunció que le nombraba heredero con palabras evocadoras de la siembra: “Hay
que remover la tierra”.
Desde la llegada de Florentino Pérez a la presidencia del club en
2000, más que pasar el arado, por las divisiones inferiores han pasado algunos
terremotos. La cantera ha cambiado cinco veces de administradores. Alberto
Giráldez, Míchel, Javier Lozano, Giráldez por seguinda vez, y Alberto Toril, se
han sucedido bajo distintos organigramas, alternando transformaciones que,
generalmente, han sido traumáticas. El proceso ha conducido hasta este presente
convulso en el que José Mourinho, a quien el club nombró mánager general en
2011, niega tener responsabilidad alguna sobre Toril, su subordinado, y lo
denuncia en público por obviar la tarea primordial de formar jóvenes.
Hoy, coincidiendo con la época dorada del fútbol base en España,
la cantera del Madrid ha perdido la preponderancia. Lo reflejan las últimas
convocatorias de las selecciones sub-16, sub-17, sub-18, sub.19, sub-20 y
sub-21. El Barcelona aportó 18 futbolistas, el Atlético 15, y el Madrid 14
internacionales.
José Fernández, que
trabajó seis años como entrenador de la cantera, observa que la academia del
Madrid, más que para suministrar jugadores al primer equipo, funciona como un
vehículo más para atraer ingresos al club más rico del mundo: “Se manejan
situaciones difíciles de entender. Traen para el primer equipo a un jugador de
15 millones y no sabes lo que se queda en el camino… ¿Por qué no pruebas cinco
partidos con un chico de abajo? El Barcelona cuando tiene problemas de lesiones
o de lo que sea, mira al B, mira hacia abajo, el Madrid mira hacia fuera. Y
claro hay jugadores como Mata, por ejemplo, que han crecido en Valdebebas y que
no se aprovechan. Si se sacan siete millones por Rodrigo, siete por Joselu y
seis por Carvajal entonces es que ven la cantera como un modelo de negocio”.
Miran fuera en vez de mirar abajo”, dice Fernández, seis
años en la cantera blanca
Míchel denunció que al llegar a las oficinas de Valdebebas en
2006, tras la dimisión de Florentino Pérez y la elección de Ramón Calderón como
presidente, se encontró con que sus predecesores habían borrado todas las bases
de datos. Aquello, dijo, parecía un boicot. En 2009, con el regreso de Pérez,
se reestructuró todo el fútbol base. Una consultora se encargó de gestionar los
despidos en masa y se inició un nuevo proyecto. La estabilidad duró hasta el
verano, cuando Mourinho desencadenó una crisis que comenzó a gestarse hace un
año.
En las semanas previas a la Navidad de 2011, Mourinho emprendió
una campaña interna para forzar una reforma total del fútbol base. Los
esfuerzos del mánager general por hacerse con el control de la academia fueron
tan notorios que los comentarios al respecto no tardaron en circular por el
vestuario del primer equipo. Hacia febrero, los jugadores decían que el mánager
estaba desencantado con Florentino Pérez. Que quería regresar a la Premier
porque el presidente le había dado largas a sus propuestas, o, sencillamente,
se había opuesto. Como dijo un empleado del club: “Mou puso a Florentino entre
la espada y la pared”.
Aseguran en el club que Jorge Mendes, el agente de Mourinho y uno
de los empresarios más poderosos del fútbol mundial, estaba detrás de los
planes del mánager. Por esas fechas, durante un acto de homenaje a Falcao en la
Embajada de Colombia, el propio Mendes expuso su visión estratégica: “Con la
estructura del Barça han ganado títulos cuatro entrenadores: Aragonés, Del
Bosque, Rijkaard y Guardiola. No es Guardiola quien tiene el principal mérito
del éxito del fútbol español. Es la estructura del Barça”.
Mourinho pretendía construir una estructura a su medida en
Valdebebas. Hay gente dentro del Madrid que observa esta aspiración con
suspicacia: adivinan que detrás de todo están los negocios de Mendes, que trajo
al defensa Pedro Mendes, que ya no está, y a Fabinho, llegado este curso. Otros
técnicos aseguran que hay algo de verdad en las críticas de Mourinho al
sistema. “En el Madrid todos hablan de formación”, observa un entrenador que
trabajó en la cantera, “pero los que están dentro saben que si no ganas estás
fuera. Hay buenos futbolistas. Siempre los habrá. Pero no hay un rumbo. No hay
una idea de cómo jugar. Un estilo que trascienda los sistemas tácticos. Esa no
es la filosofía de Ramón Martínez”.
Jorge Valdano promovió a Ramón Martínez para que se hicieran cargo
del fútbol base en 2000 y en 2009. En ambas ocasiones Martínez, que ocupa un
puesto tan elevado como incierto en el organigrama, delegó las labores técnicas
y administrativas en Alberto Giráldez. Con Giráldez, la cantera se reorganizó y
recuperó la velocidad de crucero. Después de tres años de sequía, volvieron a
aparecer futbolistas importantes. Pero Giráldez fue despedido este verano. El
club nunca argumentó la decisión. El desencadenante fue la ruptura entre Mou y
Zidane.
Puesto a buscar un destino a Zidane, Florentino Pérez pensó en la
dirección de la cantera. En el club creen que a Giráldez le destituyeron para
abrir hueco. Pero Zidane condicionó su aceptación del cargo al fichaje de Juan
Esnáider. Como el Madrid nunca llegó a contratar al técnico argentino, Zidane
tampoco dio el paso. El vacío lo ocupó Toril, que desde el verano alterna
labores burocráticas con el banquillo del Castilla.
Son pocos los que en Valdebebas piensan que Toril habría seguido
de no ascender al Castilla a Segunda. Por este éxito, no por formar jugadores,
lo elogió Florentino Pérez en su último discurso ante la asamblea ordinaria:
“Respecto a la cantera, vimos de nuevo cumplido el objetivo del ascenso del
Castilla a Segunda. El Real Madrid Castilla lo logró con números sencillamente
fantásticos y con una magnífica dirección de su técnico Alberto Toril. Sumó 78
puntos, con tan sólo seis partidos perdidos. Ya en el play off de ascenso logró
un contundente resultado frente a uno de los equipos más fuertes de la
categoría, el Cádiz. Un trabajo ejemplar que supo redondear proclamándose
campeón de toda la Segunda B”.
Hace diez años Del Bosque y Queiroz emplearon a Casillas,
Portillo, Pavón, Cambiasso, Bravo, o Borja, entre otros, para subsanar
necesidades deportivas. Todos ellos tuvieron un papel relevante en los éxitos y
en los fracasos de un equipo que normalmente se reforzaba en el mercado en
situaciones puntuales. Ahora la política del Madrid ha cambiado. Manda el
mercado y Mourinho acude a la cantera de forma testimonial. En dos años y
medio, los ocho canteranos que hizo debutar el técnico no suman más de 450
minutos de competición.
Hay 38 jugadores cultivados en la cantera del Madrid
militando en la Primera División española y 39 en las primeras categorías de
otras Ligas extranjeras. Iñaki Beni, que fue técnico de la cantera madridista
durante ocho años, lo explica gráficamente: “Al jugador que entra le comentamos
que la formación le hará muy competitivo. Y le advertimos que es más fácil ser
astronauta que llegar al primer equipo”.
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